4 de agosto de 2006

Amor y muerte en el recreo

Después de lo que pasó en la fiesta de graduación, ya no salen de casa, ya nadie las ve. Sólo lo hacen sus cuatro amigos, prendados para siempre de su belleza, que las observan desde una ventana vecina. El mundo de las cuatro chicas —cuatro hermanas, cuatro ángeles, cuatro espectros— se va contrayendo cada vez más. En un arrebato, su madre incluso les rompe todos sus discos. Entonces se encierran en la habitación de la que sólo saldrán para morir, para suicidarse un año después de que lo hiciera su hermana pequeña.

14 de julio de 2006

Hacia el futuro, reculando

Hoy es catorce de julio, fiesta nacional de Francia desde 1880. Con este motivo, recupero un texto que escribí hace algunos meses, tras la quema de coches en las afueras de París.




4 de julio de 2006

Íncipit

No nos quedan más comienzos. Íncipit: esa orgullosa palabra latina que indica el inicio sobrevive en nuestra polvorienta palabra ‘incipiente’. El escriba medieval marca la línea inicial, el capítulo nuevo con una mayúscula iluminada. En su torbellino dorado o carmesí el iluminador de los manuscritos coloca las bestias heráldicas, los dragones matutinos, los cantores y los profetas. La inicial, en la cual el término significa comienzo y primacía, actúa como fanfarria; enuncia la máxima de Platón —de ninguna manera evidente— de que en todas las cosas, naturales y humanas, el origen es lo más excelso.